DESTIERRO DE MI PADRE




Con todo o casi todo el mundo natural


en contra, fui al agua y a las piedras


para ver a tu alma rechazada


perder forma, color,


y abandonando sin gestos


entrar al nido de mis culpas generales.




Mirarte arrastró sobre los años


un telón sangriento.


No sé si mereciste, nadie soporta


hurgar hojas de piel, días sobre días.


Y enfocar el error puede costarnos


la vida eterna.
Selgas, Infanta y Desagüe, acrílico
LECTURA




            A Lorine Niedecker (1903-1970)




Did she giggle as a girl?



Si yo pudiera dejar aquí


lo que he tomado en la humedad


--porque tu lugar es de agua--,


cavar en el papel el milagro


venido desde otra lengua a la mía



(ni hablar de tu tibieza


lejana, enviada a mi mente


por la comunidad ligera


de la niebla del juncal),



si pudiera donar lo que recibo


ahora, esta noche, en este


instante en que tu palabra


inicia otra vez el murmullo que no muere,


desde allá, desde tu vuelo disuelto.


(continúa...>>>)
EN ZONA DE FRONTERA



Los otros y yo --orden de gentileza sin amor--,


ya no disputamos por territorio alguno.


El sueño de la exploración


de nuestras cambiantes naturalezas,


ha perdido importancia: se entiende


como error sobre error, sedimento


tan desafortunado.



Ellos han preferido detenerse,


cerrarse como un puño. Hace tiempo


que ignoramos quién es el cautivo:


ninguno se arriesga a negociar,


a exhibir sus condiciones.