| Continuación No voy a responder por los reconocidos y vigentes escritores que mencionas. Sabes perfectamente de su trayectoria. Tus fuentes son tus constantes viajes al extranjero en labores de inteligencia, desinformación y busca de apoyo al régimen. No menos por la copiosa y actualizada información que poseen sobre ellos tus superiores en los archivos de los órganos de Seguridad del Estado. Me limitaré a refrescarte lo que bien sabes de mí. Desde 1981, en que salí al exilio, soy un hombre que disfruto de la libertad física. Nunca me faltó la libertad espiritual en Cuba. He trabajado y trabajo mucho. En mis actividades y viajes no he cesado de encontrar y enfrentar la hostilidad y agresiones de los miserables que en el mundo académico, editorial, cultural y político sirven al castrismo. He tenido la dicha de que mis hijas se educaran en las mejores universidades, tengan éxito en sus carreras y hagan con sus vidas lo que desean, algo que les estaba vedado en su patria. Son muy felices y nunca han olvidado a Cuba ni dejado de amarla. He sufrido como si me pisaran el corazón por los años de separación de mis padres y su muerte en la Isla y por no haber podido estar a su lado por causa del régimen que sirves. La libertad de mi patria domina mis pensamientos. Hago todo lo que soy capaz de hacer para que esa libertad sea realidad definitiva. A partir de mi llegada al exilio, he publicado en Europa, los Estados Unidos y América Latina, 11 libros de poesía ---uno de los cuales, Para domar un animal, ganó, en el único concurso en que he participado en mi vida, el Premio Internacional de Poesía "José Luis Gallego"---. Esto hace que mi bibliografía poética tenga 13 títulos. A esa bibliografía se suman dos libros de cuentos y dos de ensayos; casi una decena de libros de arte volcados sobre el quehacer de creadores cubanos y latinoamericanos; y numerosas obras en colaboración y prólogos. Tengo un constante desempeño como editor, profesor, conferenciante, jurado en eventos literarios y de arte y colaborador de publicaciones periódicas y especializadas internacionales. Desde hace más de una década soy crítico literario y de arte de El Nuevo Herald. Ese puntual cuerpo crítico ---que también se vuelca sobre la literatura y el arte latinoamericano e internacional--- es considerado por muchos conocedores y especialistas como la única fuente histórico-crítica que refleja sistemáticamente el panorama de la actividad creativa cubana. Soy -a pesar de la apropiación por parte del régimen castrista de esa corporación y la eliminación de mi nombre de su nómina- académico de número de la Academia Cubana de la Lengua; y correspondiente de la Real Academia Española y la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Soy fundador y miembro de la directiva de PEN de Escritores Cubanos en el Exilio, el único que reconoce el PEN Internacional. Formo parte de las juntas directivas de diversas instituciones culturales. Escribo puntualmente, como lo hacía en Cuba, aunque sabía que en la Isla tiranizada mis páginas estaban condenadas al silencio. ¿Dónde está mi obra? Sigue creciendo en libertad, posibilidad y trascendencia. Tú, Pablo Armando Fernández, perdiste como ser humano y como creador, y no te atreves aceptarlo. Yo gané. Armando Álvarez Bravo (La Habana, 1938). Poeta, crítico, ensayista y narrador. Miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua; correspondiente de la Real Academia Española y la Academia Norteamericana dela Lengua Española. Crítico literario y de arte de El Nuevo Herald. Fundador y miembro de la directiva del PEN de Escritores Cubanos en el Exilio. Bibliografía básica. Poesía: El azoro; Relaciones; Para domar un animal; Juicio de residencia; Las lejanías; El prisma de la razón; Naufragios y comentarios; Trenos; Cabos sueltos y Poesía en tres paisajes. Cuento: Las traiciones del recuerdo y El día más memorable. Ensayo: Orbita de Lezama Lima; Al curioso lector y Autorretrato a trancos. Miami, junio del 2002 |
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