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Queridos amigos:

   


2004 ha sido un año de reajustes y búsquedas aquí en Linden Lane Magazine.  Finaliza el año y aún no encuentro palabras para expresarles la frustración por la constante lucha de publicar nuestro magazine sin recursos materiales, reuniendo los fondos para pagar los gastos, en tiempos donde los precios están por las nubes.  ¿Necesito repetir aquí lo mismo?  ¿Necesito recordarles que los que vivimos fuera de la isla, intentando mantener vivos la cultura y el arte de nuestro pueblo donde quiera que estemos, sólo encontramos rechazo e indiferencia?  ¿Saben ustedes cuántas horas toma este esfuerzo, este número de LLM que muchos reciben en sus casas sin pagar un solo centavo? 

No sé las noches de desvelo, ni los días que transcurren unos tras otros, que entrego de mi propia vida para que sea realidad este sueño.  A veces me pregunto si tendrá sentido todo lo que hago, si no estará cayendo en saco roto esta labor de hormiga (cabezona).
   
Lo único que le pediría a Dios es que "lloviera dinero" para poder entregarles a todos --no importa que no pagasen la suscripción-- un Linden Lane Magazine digno de nuestra querida Cuba: con mejores recursos, con todo lo que se merecen el arte y la literatura de los que sólo conocen en el exilio la indiferencia y el pavor de saberse parte de un extraño grupo de artistas que escribe y pinta y compone y sueña despierto.
   
Mientras haya colaboradores, mientras algunos sigan pagando sus suscripciones y otros haciendo cualquier tipo de donación, Linden Lane Magazine será una voz, la voz de los que, como José Martí,  y muchos otros, para bien o para mal, vivimos el exilio.  Entramos ahora en nuestro Volumen 24.  ¿No les dice nada eso?  Veinticuatro años de realizar esta labor.  Bueno, sólo les pido que colaboren con lo que puedan.  Muchas gracias.
   
Este año también se fue nuestra querida hermana Martha Padilla, aunque tuvimos la satisfacción de saber que disfrutó del homenaje que le hicimos en el número anterior, y así me lo manifestó antes de morir. En paz descanse la poeta Martha Padilla. 
   
Al cierre de esta edición, se confirma la liberación del poeta y
periodista cubano Raúl Rivero, con "licencia penal por enfermedad", así como las de otros cinco disidentes.  No podemos menos que alegrarnos de estos hechos, y pedimos a Dios que ocurra lo mismo con  el resto de los otros prisioneros que permanecen en las mazmorras castristas. 
   
Saludamos a nuestro amigo, el poeta Raúl Rivero, miembro del Consejo de Colaboradores de Linden Lane Magazine, y le deseamos todo lo mejor, para que pueda recuperarse cuanto antes, luego de más de un año de confinamiento en las prisiones de la tiranía. Su único delito: escribir su opinión, crimen mayor en la Cuba de Castro.
   
No tengo dudas de que tanto él, como el resto de los otros disidentes, los que permanecen en la prisión chica, y los que junto al pueblo cubano viven en la prisión mayor que es hoy la isla,  no dejarán de luchar por devolverle a Cuba su libertad. Dios los bendiga, bendiga al pueblo cubano de adentro y al de afuera, con una patria nueva, "con todos y para el bien de todos", como quería José Martí.
           
Y recuerden, gracias a nuestra amiga y colaboradora Carmen Karin Aldrey,  quien está a cargo del diseño de la Website, LLM está presente en la Internet. Visítenos en www.LaCasaAzul.org.
               

                Un abrazo para todos desde Texas,    
                           
                                                     Belkis Cuza Malé
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