JOSÉ LUIS FUNES
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Música de Raquel  



Mi madre aunque no esté nombrada aquí,  fue ejemplo de compromiso con
mi persona.  El nombre de la mujer que amé, tampoco viene al caso, aunque
también fue ejemplo de poder y lucha por ser individual y libre. Pero otro
ejemplo, que sumarían tres, puede ser Raquel.
La mujer en la maternidad se compromete de por vida, aún sin la esperanza del
amor correspondido.  Nosotros los hombres, con nuestro amor ególatra y
endiosado por cuenta propia, no reconocemos ni valoramos la diversidad en que
se encuentra la mujer entre el amor al “hombre� y a los hijos, y hacemos
de nuestro propio machismo la bandera del recibir.
¡Qué equivocados estamos nosotros los hombres, pensando que damos
cuando en realidad lo que hacemos es exigir que nos den! ¡Quiénes somos
nosotros para exigir tal cosa si en realidad damos tan poco!  
¿Dónde está nuestra hombría y nuestra aceptación de ser los inteligentes
y dignatarios del Dios, para no divino de  la mujer?
Yo personalmente no acepto todo esto, porque intrínsicamente estaría
aceptando una homosexualidad total. Estaría amando y defendiendo el amor
continuidad de la especie. Nos preguntaríamos:  â€œÂ¿Sin la creación de la
mujer en forma de pareja?â€� !que horror!   Pero pensemos, tal vez la historia
en la cual sólo leo nombres de hombres “no hayan� interpretado o mal
interpretado con designios diabólicos la realidad de los efectos que en nuestras
vidas se están dando hasta ahora.
Mientras tanto, yo sigo escuchando la música de Raquel, madre de dos hijos.  
¿Y ustedes qué música escuchan? Vuelo de pájaro. Un pájaro negro y
esbelto se posó elegantemente cerca del agua, y yo diría, que con cierta
arrogancia.  Observando su cuerpo sano, noté que le faltaba una pata, sin
embargo, él podía sostenerse y saltar en tierra, además de volar.
Automáticamente lo relacioné con el ser humano.   Este, tendría que usar
muletas o una silla de ruedas.  Luego, me planteé que los milagros se deberí
an dar sólo en muy contadas ocasiones, ya que somos apenas seis mil millones
de seres en esta tierra.   
Si un Dios nos hizo a imagen y semejanza, ¿cuanto hubiera ya evolucionado el
hombre sin los limites impuestos por las religiones y las instituciones?… !
Mirando al pájaro y su evolución animal y al humano animal, no me queda
mas que admirar más a los pájaros¡




Mujer Joven
  


¡Que hermosa una mujer joven!¡A mis cuarenta y tantos años, conocí a
una mujer joven, nueva, vital, inocente, sin experiencia!  Se lo dije a ella.  Pero,
¿por que les cuento esto?...
Comprendo que existen vampiros energéticos que quieren “usar esa
energía inocenteâ€�.  Inocente, digo, por la falta de experiencia de ellas, y el
sentido del amor degenerado que todos los hombres “a todas las edades�
tenemos. Y digo esto, porque el amor que se nos ha inculcado hasta ahora no es
el verdadero amor que necesitamos para cambiar una humanidad.   
Conocí a un hombre que entre tres para elegir, escogió a una mujer que para
él “reunía todas las condiciones para ser madre de su hijos.â€�  Le
pregunté automáticamente si la ‘amaba’.  Su respuesta confirmó mi
pensamiento: que sólo “la queria.�
Este hombre y yo nos encontramos a esa misma “mujer jovenâ€�.  El la
deseaba sexualmente con pasión, y me confesó llegar a masturbarse en un
baño público al verla.  Yo, sin mentir, también la deseo, pero yo conocí
el amor con mi pareja, no el amor de la pasión carnal solamente, o el deseo de
posesión del machista. Yo conocí el amor de veinticuatro horas en un
segundo, y el amor de un segundo durante veinticuatro horas.
Si nos equivocamos en elegir nuestros sentimientos es nuestro problema, si sólo
seguimos instintos condicionados de no amarnos a nosotros mismos, y sin ser
reales, mis amigos hombres, estaremos perdidos por toda la eternidad.



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José Luis Funes, escritor argentino, autor de
Yo: Hombre-Mujer, residía en
Miami, donde falleció en junio del 2004.




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