CortesÃa de Maria Argelia VizcaÃno.
In Memoriam
Doctora Delia Baldó de Aparicio
Nació en La Habana el 5 de febrero de 1926.
Falleció en el Bethesda Memorial Hospital en la noche del viernes 12 de septiembre del 2003.
Estudió en la Escuela Superior de Artes y Oficios de La Habana, QuÃmica Industrial, y, en
ese propio centro docente obtuvo el tÃtulo de Dibujante Profesional. La Escuela Normal para
Maestros de La Habana le confirió, tras cuatro años de estudios, el tÃtulo de Maestra
Normal con el cual pasó a estudiar en la Facultad de PedagogÃa de la Universidad de La
Habana, alcanzando en ella con calificaciones de sobresaliente, el Doctorado en PedagogÃa.
Ejerció el magisterio en la Escuela Zapata, de la Sociedad Económica de Amigos del PaÃs,
donde habÃa estudiado parte de su enseñanza primaria, y en la Academia Valmaña.
Posteriormente fue maestra de escuelas públicas en Campo Florido, del distrito escolar del
municipio de Guanabacoa, y en esa propia ciudad en la cual ascendió, mediante riguroso
escalafón, a directora de la Escuela Pública Nº 2, "Rosa Serra".
Durante los tres primeros años del Castro- comunismo en su patria, nunca se sometió (como
lo hizo siempre), a sus perversas directrices, ni las aceptó en la escuela de la cual era directora
y que contaba con más de trescientos alumnos, desde el primero al sexto grados, lo cual fue
motivo de un valiente y ejemplar confrontamiento con la Junta Escolar de Guanabacoa y,
naturalmente, con el Ministerio de Educación que regentaba el inepto Armando Hart Dávalos,
vivo ejemplo de lacayismo e indignante sumisión al tirano Castro, lo cual la obligó a renunciar
a su educativa labor, tomando posteriormente, con gran entereza y fortaleza espiritual, el camino
del destierro con sus tres menores hijos, mientras su esposo, Aparicio Aparicio Paneque, con el
cual habÃa contraÃdo matrimonio en diciembre de 1949, sufrÃa prisión polÃtica en las
ergástulas de ese cruel sistema de miseria y esclavitud humana.
Vino a vivir a la ciudad de West Palm Beach donde ya residÃa una tÃa materna y realizó,
primeramente, labores modestas y trabajos materiales para librar la subsistencia con grandeza de
carácter y rectitud de principios como han hecho tantÃsimas mujeres cubanas, pletóricas de
virtudes y de méritos, merecedoras de la admiración, el reconocimiento y el respeto de
todos, arrojadas a estas playas por el comunismo infernal, intolerante y ateo del tirano Fidel
Castro.
Ahà ejerció como maestra en escuelas primarias como "Santa Juliana", "Berkshire" y
"Belvedere", en el Centro de Educación de Adultos, y el Conninston High School, impartiendo
clases nocturnas en el programa "G. E. D." en español. Se acogió a la jubilación del School
Board of Palm Beach County tras haber trabajado en la enseñanza durante casi treinta años.
Su hijo mayor, Alejandro, casado con Susan Constable, se doctoró en Medicina, la que ejerce
en la ciudad de Chicago, y tienen un hijo: Alexander Brian. El segundo de sus hijos, Eduardo,
estudió Lingüistica y Francés en la Universidad de Georgetown, en la cual obtuvo un
tÃtulo de Bachiller en Artes y se desenvuelve como traductor para distintas editoriales en
Chicago; y el menor, Ricardo, Arquitecto y Abogado, graduado de la Universidad de Miami,
casado con Aimée Balius, padres de las señoritas Rebecca y Vivian, residen en Hoover,
Alabama y trabaja para la General Electric.
La Doctora Delia B. Aparicio entregó su alma al Creador después de haber cumplido una
noble misión como hija, esposa, cubana, maestra y madre que, con grande amor cristiano y fe
en Dios realizó una ingente labor sin reparar en los sacrificios.
Obtuvo además un tÃtulo de Bachiller en Artes del Biscayne College en 1978.
Descanse en paz Dra. Delia Baldó de Aparicio, orgullo de Cuba y de los cubanos dignos, y
que el Señor conceda la resignación a su esposo Aparicio Aparicio, a sus hijos y demás
familiares.-

Selgas, Virgencita III, acrÃlico sobre papel, 1999, colección privada
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