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BCM:- ¿Frecuentaban ustedes los actos culturales durante los años que vivieron allá?

DR: - No teníamos mucho tiempo para eso… A pesar de ello tuvimos la oportunidad de ir a varios eventos culturales oficiales. Y, cuando podíamos, llevábamos a nuestros hijos a espectáculos para niños (no hay muchos en La Habana). Para ser sincero, aparte del gran profesionalismo de las bandas de salsa, nunca nos deslumbró la calidad de los espectáculos, pero eso debe ser producto de la famosa arrogancia de los franceses…
En particular, somos aficionados a la ópera y en ese aspecto sufrimos en Cuba un ayuno de tres años. Fuimos a ver una vez a La Bohème a los pocos meses de nuestra llegada y la única cosa que me recuerdo es que habían puesto el aire acondicionado a tope, así que la escena de Mimi, la pobre heroína, sufriendo del frío en su buhardilla era muy verosímil : faltaba poco para que nevara en la sala. Saqué de ese espectáculo la conclusión que Cuba es el único país del mundo donde uno va al bar durante el receso para calentarse…

BCM:- ¿Cuál piensan ustedes que será el resultado de esa declaración por la libertad de expresión que están lanzando ustedes -y a la que se han sumado la mayoría de los escritores que viven fuera de Cuba-, con motivo de la Feria del Libro de La Habana, y en la que Francia es el invitado de honor? Por lo pronto, ante el silencio y la cobardía de los escritores oficiales cubanos, y de mucha prensa del mundo capitalista, ¿piensan que tendrá repercusión mundial este llamado contra la censura?

DR:- Fue ante todo una reacción ante el hecho que Francia aceptó ser « invitado de honor » de esa vergonzante Feria : había que protestar para que sepan en Cuba que los franceses no están todos a favor de la política de nuestro país hacia Cuba. Fue para nosotros una reacción de cierta manera patriótica : no nos gusta que se burlen de nosotros cuando hablamos de derechos humanos o, peor aún, que nuestros representantes se burlen de nuestra historia al hablar en una isla-cárcel de la tradición de la cultura francesa a favor de la democracia y de su papel de inspiradora de la revolución… Sirvió por lo menos para que la diplomacia francesa matizara la presencia de Francia en la fortaleza de la Cabaña, diciendo que « contribuye al debate en el seno de la sociedad cubana, particularmente sobre la libertad de expresión y de creación »… No pensamos en la repercusión que pueda tener en el mundo esa declaración. No nos  hacemos ninguna ilusión al respecto. Nos conformaremos con que tenga algún impacto en Cuba : que los intelectuales disidentes y los periodistas independientes sepan que no están solos como quieren pintarlo las autoridades para hundirles en la desesperación ; que sepan que son muchos sus colegas exiliados que quieren romper la barrera del silencio y los apoyan y los quieren. También quisiéramos, pero eso será mas difícil, que se abra un debate dentro de la oficialidad cultural cubana : sabemos que muchos no están conformes con la situación actual.

BCM:- Y para terminar: ¿tienen pensado algún otro libro, o han escrito poesía o prosa, además de periodismo? ¿Y como periodistas, para qué publicaciones francesas escriben ahora?

DR:- No, no tenemos ningún otro proyecto : ese libro fue el primero que escribimos, y es muy posible que sea el último (aunque no hay que decir « no beberé más de esta agua »… ). Ahora mismo, Corinne hace un master en periodismo multimedia y yo sigo trabajando para la Agencia France-Presse. Hace ya casi tres años que estamos en Francia así que hay que empezar a pensar en otro destino…


Belkis Cuza Malé es la directora de LLM.




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