La naturaleza de las ideas y las creencias en Ortega y Gasset

 

 

                                     Por Pedro Blas González

 

 

 

La crítica de la razón pura que Ortega presenta es en parte basada en el dualismo que él sugiere que existe en las ideas y las creencias. La esencia, o mejor dicho, la principal diferencia entre las ideas y las creencias es prácticamente la misma que existe entre la razón teórica, la cual es impersonal y fría y la razón vital, que se manifiesta como mucho mas amigable y autobiográfica. En otras palabras, pienso que la fundación de la razón vital para Ortega se basa en la dialéctica que es parte de la naturaleza de las creencias. Solo conociendo la idea orteguiana de las creencias, podemos entonces comenzar a conocer sus nociones del ensimismamiento, la razón vital y su sociología del hombre.

 

Cuando Ortega habla de las creencias él esta simultáneamente preparando la fundación para su idea de que el hombre, como entidad biográfica, siempre se manifiesta como razón vital. Esta razón vital es el modo de sentir la vida como plenitud. En otras palabras, la vida se vive y solamente después se puede decir que se "piensa." Aunque también tenemos que aclarar que una cosa no quita la otra en este respecto. Cuando se dice que el pensamiento es un aspecto secundario de la vida, lo que queremos decir con esto es que el intelecto, o su función como razón pura no es más que un instrumento del hombre. Para Ortega la razón pura se manifiesta en la matemática, la física o en la filosofía especulativa, por ejemplo. Pero la razón pura es solamente un aspecto de la vida humana. Ortega piensa que es un grave error pensar que la vida humana depende de la razón pura solamente. La vida humana, Ortega nos recuerda, tiene muchos aspectos que el hombre tiene que desarrollar y la razón pura es uno entre tantos. Por eso él dice que la razón pura nunca es un aspecto necesario de la vida. Las actividades intelectuales no son vitales, o mejor dicho, no se definen como cuestiones existenciales.

 

Pero todavía más importante en todo esto es realizar que lo que Ortega llama razón es siempre algo más cercano a la razón vital, la cual es menos calculada y teórica que la razón pura. La razón vital se manifiesta como un aspecto existencial de la vida humana. Este aspecto de la razón, al que Ortega se refiere como razón vital y razón histórica en su aspecto colectivo es motivada por trabajar en defensa de la vida humana como un fenómeno existencial. Por ejemplo, cuando la razón pura habla del tiempo cósmico o lo que Henri Bergson llama el tiempo objetivo, simplemente se refiere al flujo de puntos atómicos. Por esta razón se dice que los relojes mantienen cuenta del tiempo atómico o cronológico, y no del tiempo vivido.

 

Pero entre esta realidad objetiva y la realidad que el hombre vive y siente, nos encontramos con una realidad subjetiva, la cual llamamos realidad existencial. Podemos decir que el tiempo cósmico no nos ofrece nada sobre el tiempo psicológico que tenemos que vivir. Entonces, debemos definir las creencias como lo contrario de las ideas. Las creencias son, como bien ha dicho Ortega, ideas vagas o no bien razonadas. Las creencias no son ideas que poseemos como nuestros zapatos. Si no, las creencias se viven como realidad. Las ideas, por otra parte, las podemos definir como productos del intelecto. Pero las ideas en si no son vitales y por esta razón son secundarias a lo que es la existencia humana. Este análisis de la diferencia entre las ideas y las creencias surge de una reacción orteguiana al haber estudiado el neo Kantismo en Marburgo bajo la dirección de los filósofos Paul Natorp y Hermann Cohen en los primeros años del siglo veinte.

 

Pienso que el libro de Ortega, Ideas y Creencias es un trabajo crucial en su obra completa. Este trabajo explica la dialéctica que convierte al pensamiento en vitalidad, tan necesario para la vida y también, como este proceso, culmina en la razón vital. Por ejemplo, cuando Ortega dice en este mismo ensayo que la metafísica es un invento de personas que la necesitan, asevera la importancia de las creencias sobre las ideas. Por esta razón Ortega presenta su metafísica de la razón vital como la fundación y emiciadad de la vida como biografía. Él escribe: “El intelecto es el aparato más próximo con que el hombre cuenta. Lo tiene siempre a mano. Mientras cree, no suele usar de él, porque es un esfuerzo penoso. Pero al caer en la duda se agarra a él cómo a un salvavidas”. 1

 

Para Ortega las creencias establecen nuestro ser o lo que se puede llamar el modo de nuestro ser como personas. Tenemos ideas, pero podemos decir que somos nuestras creencias. Las creencias son parte de nuestra vida. Pero también tenemos que reconocer que las creencias, como un modo de vida siempre son aceptadas sin "pensarlas." En otras palabras, las creencias son responsables por manifestar nuestra autenticidad como personas, y no las ideas que son calculadas y no espontáneas. Podemos decir que en este modo vital siempre somos para otras personas lo mismo que somos para nosotros mismos ante de analizar o crear nuestras ideas sobre un tema. Nuestra persona se manifiesta espontáneamente por su presencia inmediata y no con nuestras ideas necesariamente. Claro, esto no quiere decir que no debamos pensar.   

 

El lugar de la razón pura en la civilización es esencial para el progreso material del hombre. La ciencia es la culminación de la razón pura. Lo importante es saber separar el papel que cada uno de estos aspectos del pensamiento juega en la vida humana.

 

La razón pura capta la existencia del ser en su totalidad. Este concepto es un explicito ejemplo del conocimiento eleático de Parmenides, aunque este no es un ángulo que Ortega desarrolló mucho en su pensamiento. Esta pregunta parte de lo que los Griegos de la antigüedad le llamaron, "el problema de la realidad y la apariencia." La naturaleza central de las ideas es que ellas se piensan, se analizan, se categorizan y se usan para resolver problemas abstractos. Las ideas son la herramienta necesaria para confrontar los aspectos técnicos o físicos del universo. Por esta razón Parmenides vio la razón como necesaria para desimanar la verdad. Para los griegos el universo se puede conocer porque la razón tiene una directa correlación con lo que se puede comprender. Para Parmenides, la verdad "siempre se esconde" y se manifiesta en trozos, y solamente cuando ésta se busca activamente. La verdad está a la disposición de la razón, y llega a la conclusión dialéctica que lo único que se puede conocer de las leyes de la naturaleza es solamente el "tope" o la apariencia.

 

Ortega sí piensa que la realidad objetiva existe, pero él aclara que ésta es siempre filtrada por el lente de la perspectiva humana. Pero la vida humana también es parte de este mismo problema que se le presenta a la razón. Cuando la razón se dobla hacia adentro para conocerse a sí misma como conciencia, ella tiene que tomar una postura más vital. Por esta misma razón Ortega escribe, "cabe decir que no son ideas que tenemos, sino ideas que somos." 2

 

Lo que Ortega autodesigna como nuestro mundo interior es también parte de la fibra de nuestras circunstancias. Esta realidad que somos como personas tiene que ejercer su libertad primordial para desarrollar esta capacidad para el auto-conocimiento. No podemos depender de las ideas para nuestra salvación vital-existencial de cada día. Las ideas para Ortega son una especie de "juego" que no podemos tomar en serio en cuanto a las cosas del mundo cotidiano. Esto quiere decir que cuando el científico sale del laboratorio deja las ideas y abraza las virtudes de las creencias.

 

Esta critica de la razón pura que Ortega desarrolla después de sus estudios en Marburgo es una reacción a la "prisión" neo-Kantiana la cual él observa en esa ciudad Alemana. Ortega explica que él no encontró la filosofía en Marburgo, sino simplemente un modo de tratar de entender el pensamiento de Kant. Para su modo de pensar, nunca encontró una filosofía vital mientras que estudió ahí en Marburgo, sino un modo positivista de estudiar la razón pura. Por esta razón en 1950, cinco años antes de morir, reafirma esta creencia en uno de sus últimos artículos titulados, Medio Siglo de Filosofia, en el cual ofrece un análisis de la razón histórica, en contra de la razón pura que no permite un puro conocimiento de la realidad humana.3

 

El punto clave que separa a las ideas de las creencias es la noción que podemos "contar con" nuestras creencias y no con las ideas, las cuales simplemente se piensan. Nuestras creencias se convierten en parte de nuestra vida. Pero esta separación que divide a las ideas y las creencias es posible por las siguientes razones: 1) porque "pensamos" sobre algo y 2) porque "contamos" con algo. Las cosas que más nos afectan sin darnos cuenta son las creencias con las cuales contamos. Este es el modo de ser que maneja la vida humana como un fenómeno conciente-existencial y no la teoría o el intelecto. Este modo de vivir es inmediato y pre-reflejado. Ortega argumenta que es desde esta fundación ontológica de donde parte la historia universal. Él escribe, "las creencias constituyen la base de nuestra vida, el terreno sobre que acontece." 4

 

Nuestras creencias siempre son el primer punto de impacto con el mundo externo. Esta confrontación es siempre necesaria y vital. Cuando una creencia penetra en nuestro temperamento, se convierte en una ayuda vital en nuestra vida. Por eso las creencias autenticas, para Ortega son un modo de ejercer nuestra libertad existencial. Las creencias, sin duda ninguna, tienen una dimensión vital y cultural la cual se manifiesta en nuestra conducta y en cómo usamos el intelecto. Pienso que Ortega ve al intelecto como el brillo externo que complementa la realidad interior. Por eso pienso que Ortega está de acuerdo con Johann Gottlieb Ficte (1762-1814) en su creencia de que todo filosofo crea un sistema basado en su propio temperamento.

 

Por lo tanto, si pensamos como lo hace Ortega que la vida humana siempre busca la diferenciación existencial y lo concreto, también podemos comprender su noción de que nuestro más importante vehículo para conocer tal mecanismo está basado en nuestras creencias.5

 

Las creencias autónomas son una manifestación de nuestro ser. El propósito de las creencias es actuar como la base práctica de nuestra existencia. Las creencias son nuestro primer modo de conocer el mundo. Ortega opina que las creencias son "el sótano" de nuestra vida porque son pasivas y receptivas en naturaleza.6

 

Las creencias son la esencia de la vida diaria precisamente porque sirven de mapas para vivir. Por esta razón se puede caracterizar a las creencias como: caprichosas, habituales e impulsivas. Pero las creencias también son paradójicas. La paradoja esta en que para realizarnos como personas tenemos que desarrollar las ideas. Este es un punto clave en el pensamiento de Ortega porque la tensión que existe entre las ideas y las creencias se convierte en la base de su noción, "yo soy yo y mis circunstancias." De aquí surge lo que Ortega llama la razón vital porque tenemos que tener fe en la razón, él nos dice. La razón para Ortega se convierte en un modo de vida de la misma manera que se superan las creencias con las ideas. Pero también las ideas pasan a convertirse en creencias por la fe que se tiene en las que se tiene en las ideas como hábitos. El hombre, Ortega explica, tiene fe en el poder del intelecto como una función vital, pero no necesariamente en las ideas. En otras palabras, Ortega ve a la razón como una abundancia de la imaginación la cual no surge de una necesidad vital.

 

Las creencias no son forzadas o calculadas como lo son las ideas. Las creencias surgen de las impresiones vagas y pasivas que recibimos del mundo externo. Estas impresiones, mudas con el tiempo, se van transformando en creencias. Ortega desarrolla el argumento de que las creencias son lo que es natural en el hombre, y no el conocimiento. De una ruptura en las creencias, Ortega nos dice, es que nace nuestro deseo para conocer. Cuando la duda rompe la tranquilidad y unidad de las creencias, esta duda por su parte ahora se convierte en otra creencia nueva. Ortega se refiere a la duda como la negación de la estabilidad. Analógicamente, para Ortega las creencias son para la tierra firme como la duda es para el mar. La duda no es algo que se busca porque la duda es parte de la circunstancia humana.

 

La crítica de la razón pura que Ortega ofrece no es una llamada hacia el irracionalismo, sino un atentado para mantener que el hombre, que es racional, no se convierta en un animal teórico. Ortega piensa que la historia se transmite como una serie de creencias que se heredan de generación en generación. Él define las convicciones de la siguiente manera: El estado de estar convencido; firme creencia fundada en evidencia; el acto de producir convicciones mentales.7 La gran fe, como Ortega se refiere a la razón, tiene que probar su eficiencia en resolver los problemas existenciales del hombre.8

 

Las convicciones, entonces son un ejemplo del dicho, "primum vivere duende philo-sophari" porque la vida cotidiana se vive con una vigencia que es pre-reflejada.9 Las convicciones son nuestra primera línea de defensa en contra de las fuerzas materializantes del universo.10 Las convicciones son enemigas del racionalismo porque son una afirmación de la vida, mientras que el racionalismo denuncia la vida en su modo de abstraerlo.11 Por eso Ortega explica que el tema de nuestro tiempo está en convertir la razón pura en la razón vital.

 

Para concluir tenemos que decir que la realidad fundamental es siempre nuestra vida. La razón pura funciona muy bien en aspectos del estudio de las cosas. Pero no podemos olvidarnos que la física, por definición, estudia "la naturaleza de las cosas." Pero las cosas son entidades estáticas y fijas que permiten la sistematización, pero la vida humana es fluida y dinámica.

 

 

Libros Citados

 

Ortega y Gasset, José. Psychological Investigations. Traducido por Jorge  García-Gómez. W.W. Norton & Company, New York, London, 1987.

______________ Historical Reason. Traducido por Philip W. Silver. W.W. Norton & Company, New York, London, 1984. ____________"Medio Siglo de Filosofia." Revista De Occidente. Madrid, 1951.  ____________ "Half a Century of Philosophy." Philosophy Today, Vol. 42:2, Summer 1998. Traducido por Pedro Blas Gonzalez. __________"Parerga." Revista De Occidente. Madrid, 1924, p. 118 ____________ "On Triumphant Sincerity." Revista De Occidente. Madrid, 1924, P.158-161. ______________. The Idea of Principle in Leibnitz and the Evolution of Deductive Theory. Traducido por Mildred Adams. W.W. Norton & Company, Inc. New York, 1971. ______________. Obras Completas. Alianza Editorial. Revista de Occidente, Madrid, 1983. ______________. Meditación De La Técnica. Colección Austral. Espasa-Calpe, S.A. Madrid, 1965. ______________. El Espectador, v. II. E1 Arquero. Revista de Occidente, Madrid, 1969. ______________. The Revolt of the Masses. W.W. Norton & Company, Inc. 1960. ______________. What Is Philosophy? Traducido por Mildred Adams. W.W. Norton & Company, Inc. New York, 1960.  ______________ Phenomenology And Art. Traducido por Philip W. Silver. W.W. Norton & Company, Inc. New York, 1957. ______________. España Invertebrada. E1 Arquero. Revista de Occidente, Bárbara de Braganza, 12 Madrid. ______________. Meditaciones del Quijote. Editado por Julián Marías. Cátedra: Letras Hispánicas, Madrid, 1984. _______________. Meditations on Quixote. Traducido por Evelyn Rugg and Diego Marín. W.W. Norton & Company, Inc. 1961. _______________. Notas. Introducción por Julián Marias. Biblioteca Anaya. L. Braille, 4-Salamanca, 1968. _______________ Ensayos Escogidos. Aguilar, Madrid, 1967._______________. History as a System. Traducido por Helene Weyl. W.W. Norton & Company, Inc. New York, 1940. _______________. An Interpretation of Universal History. Traducido por Mildred Adams. W.W. Norton & Company, Inc. New York, 1973._______________. Man and People. Traducido por Willard R. Trask. W.W. Norton & Company, Inc. New York, 1957. ________________. The Origin of Philosophy. Traducido por Toby Talbot. W.W. Norton & Company, Inc, New York,1967.________________ Man and Crises. Traducido por Mildred Adams. W.W. Norton & Company, Inc, New York, 1958.  ________________ La Deshumanización Del Arte y Otros Ensayos De Estética. Colección Austral. Espasa-Calpe, Espana, 1987. ________________ En Torno A Galileo. Editorial Porrua, S.A. México, 1985.    ___________________ El Hombre y La Gente. Editorial Porrua, S.A. México, 1985 ________________ The Dehumanization of Art. Princeton University Press, Princeton, New Jersey, 1968. __________________ Ideas y Creencias. Colección Austral. Espasa-Calpe, S.A. 1976.  _______________ Concord and Liberty. Traducido por Helene Weyl. W.W. Norton and Company, Inc. New York, 1964. _______________ E1 Tema de Nuestro Tiempo. Colección Austral. Espasa-Calpe S.A. 1975 ______________. On Love: Aspects of a Single Theme. Traducido por Toby Talbot. Meridian Books, Inc., New York, 1957. La naturaleza de las Ideas y las Creencias en el Pensamiento de Ortega y Gasset

 

 

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Pedro Gonzalez llegó de Cuba en 1970, cuando apenas tenía cinco años. Recibió doctorado sobre la fenomenologìa de Ortega y Gasset en The Paul University  en 1995. Es profesor de filosofía en Barry University, en Miami.

 

 

 

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